Cuando llega el verano, por fortuna podemos dedicar más tiempo a lo que consideramos ocio y/o nos gusta más: podemos realizar más actividades deportivas, excursiones, actividades al aire libre, etc. En esta lista de actividades está también, y no puede ser de otra manera, la lectura. Y es que el verano de una de las temporadas preferidas por todos para leer.

De entre los beneficios que ofrece la lectura, destacan aquellos en los que el material didáctico adaptado DISMES más puede ayudar:

– Aumento del vocabulario. Al leer descubrimos palabras que no conocíamos y fácilmente podemos averiguar su significado por el contexto en el que se encuentran.

– Aumento de la capacidad de concentración. Las personas que leen suelen contar con un mayor nivel de concentración y además desarrollan más fácilmente la objetividad y la toma de decisiones.

– Mejora de la memoria. La lectura desarrolla nuestra memoria de una manera similar a como lo consiguen los sudokus o crucigramas.

Conocimiento en una posible amplia variedad de temas. La lectura es conocimiento. Nos ayuda a formarnos un punto de vista, a conocer otros y a respetar el de los que nos rodean.

Reducción de las posibilidades de tener Alzheimer, así como otras enfermedades degenerativas. Sí, la lectura fomenta la actividad cerebral y fortalece las conexiones neuronales, lo que ayuda a prevenir enfermedades.

Relajación y distracción. Mientras leemos, nuestro cerebro cambia a un estado de relajación que nos permite despejar nuestra mente y hasta puede hacer que conciliemos mejor el sueño.

Desarrollo cognitivo. La lectura es una pieza clave en el desarrollo cognitivo de los niños. Y este último es uno de los objetivos prioritarios de los libros DISMES.

– Y lo mejor de todo: diversión. Y es que te lo puedes pasar realmente bien leyendo un libro!

Además, no leer durante un período muy largo puede tener efectos negativos en el aprendizaje de los niños, tal y como ha demostrado Richard Allingont en un estudio para la Universidad de Tennessee (EEUU). En este estudio se demostró que aquellas personas que leen durante los períodos vacacionales pueden «ganar un mes de destreza en la lectura», y por el contrario, si se deja de leer libros durante las vacaciones parte de las habilidades de lectura se pierden, lo que en los estudiantes supondría un retroceso de dos o tres meses en la capacidad lectora.

Por todo esto os recomendamos dedicar un rato todos los días a la lectura durante el verano y animar a los niños a que se introduzcan en el maravilloso mundo de la lectura.

Y os recordamos que el material didáctico adaptado DISMES es el material que los niños con N.E.E. o dificultades en el aprendizaje necesitan para no perder el hilo en sus vacaciones de verano  😀