El reto de la inclusión laboral de personas con discapacidad intelectual o física

 

Para saber por qué en nuestro país el porcentaje de personas con discapacidad que acceden al mundo laboral sigue siendo una cifra muy baja, debemos reflexionar sobre las barreras que nos impiden normalizar esta situación, y en consecuencia, avanzar.

Sin duda, dos de los obstáculos más importantes son:

  • la ausencia de políticas inclusivas a la altura de las circunstancias y
  • la ausencia de cultura y educación de la inclusión.

En ambos casos, los responsables son tanto los representantes de la sociedad, como la sociedad en sí misma.

Sin embargo, sí podemos ver, en los últimos años, una ligera tendencia positiva de la contratación de personas con algún tipo de discapacidad física, psíquica, y en menor medida psicológica/psiquiátrica. Así, empresas de nuestro país como Eroski, Grupo Carrefour, Casaplanta… han apostado por atender a la diversidad, prestando atención a estos colectivos y preparando un escenario idóneo en sus empresas para que esta situación sea posible.

Dar visibilidad a estas iniciativas hará que el tejido empresarial sea capaz de ver más allá de sus miedos y creencias respecto a las personas con discapacidad, y sea consciente de los beneficios que supone su inclusión laboral.

En ocasiones, las empresas creen que los beneficios se limitan simplemente a mejorar su reputación, sin embargo, los beneficios empresariales van desde la mejora en el clima y convivencia laboral a un aumento de la motivación y compromiso de los empleados, que se traducen en una mayor productividad, dado el increíble grado de implicación de las personas con discapacidad intelectual y física en sus funciones laborales.

Si seguimos por el buen camino lograremos que las personas con discapacidad ganen en autonomía, reconocimiento, igualdad de oportunidades, visibilidad… Y el resto.. en tolerancia, en sensibilización, en ruptura de mitos y miedos infundados…

Todo un reto que esperamos que la sociedad sea capaz de superar.