Accesibilidad y comunicación

 

La definición más común de comunicación, del latín communicatĭo, -ōnis “compartir algo o poner en común”, es la acción y efecto de comunicarse, es decir, el proceso mediante el cual las personas obtienen y transmiten información.

Sin duda una de las claves de la comunicación en la actualidad tiene que ver con su función social, por lo que ya no sólo debe ser vista como un “medio para el intercambio de información”, sino que debe ir más allá. La comunicación es un “medio de integración”, un “sistema para el bienestar social” o, incluso, un “derecho fundamental”.

Muchas veces cuando se habla de accesibilidad para las personas con discapacidad se piensa en accesibilidad física, en la necesidad de suprimir aquellas barreras arquitectónicas o urbanísticas que dificultan la integración de este colectivo. Sin embargo, la accesibilidad también se debe referir a la comunicación y la información, y en este terreno queda todavía mucho por hacer. Ciertas discapacidades o personas con N.E.E. presentan dificultades para utilizar y comprender el lenguaje, por lo que su capacidad para comunicarse, acceder a la información o descifrar el mensaje, es más limitada.

Es verdad que en nuestra historia hemos visto maravillosos ejemplos de progreso e inclusión, tales como el braile, un código táctil de lecto-escritura muy implantado en nuestra sociedad y que ha puesto la información al alcance de las personas con discapacidad visual.

Pero hay más tipos de discapacidades, y por consiguiente, más tipos de limitaciones… por eso debemos continuar esforzándonos para crear nuevas herramientas y materiales que refuercen las capacidades de las personas con discapacidad intelectual, y esforzándonos para conseguir una participación activa en la comunicación de todos los ciudadanos sin excepción.

Una nueva acción digna de mencionar es la impulsada por la Asociación Por Dereito y presentada recientemente por el Hospital Provincial de Pontevedra, que consiste en adaptar las señales del hospital para las personas con alguna discapacidad visual o intelectual o con TEA (Trastorno del Espectro Autista). Gracias a los 145 pictogramas incluidos en el hospital, estos usuarios las entienden mejor y se orientan con mayor facilidad, lo que supone un compromiso firme por la inclusión de estos colectivos en una realidad a la que también pertenecen.

Facilitar el acceso a la información es otro paso más hacia la integración de las personas con necesidades educativas especiales o N.E.E. en ámbitos de la vida diaria, cuyo fin es el de favorecer su bienestar social, su calidad de vida y propiciar su independencia y autonomía.